22 marzo 2013

Reseña #192: Ayer, hoy y siempre - Deborah Copaken Kogan

     ¡Holi! ¿cómo va la semanita? felices espero que encima de que es viernes, seguro que muchos ya podéis disfrutar de unas mini-vacaciones jeje. Bueno a pesar de estar hasta arriba he encontrado un hueco para vosotros y hoy os traigo una novela que llego por sorpresa de la Editorial Lumen y que por fin puedo compartir con todos vosotros.
ayer, hoy y siempre-debora copaken kogan-9788426421289Reseña #192
Autor: Deborah Copaken Kogan
Título: Ayer, hoy y siempre
Saga: Autoconclusivo
Nº Páginas: 448
Editorial: Lumen
ISBN: 
 9788426421289
Precio: 21'90




Hay un hilo colorado, rebelde, lleno de nudos, que recorre la vida de las mujeres a lo largo del siglo XX hasta llegar a nuestros días. Empezamos a deshacer el ovillo con Un árbol crece en Brooklyn, que contaba la historia de una chica abriéndose paso en Nueva York en 1912; luego llegó Lo mejor de la vida describiendo los despachos de Manhattan en los años cincuenta, y le siguió Solo para mujeres, la novela que describía las dudas de las mujeres cuando el feminismo empezaba a dar sus primeros pasos. Ahora el hilo llega hasta nuestros días, enredándose en las vidas de cuatro estudiantes en los ochenta y noventa, una época en que no existía Facebook pero todos los alumnos tenían a disposición un cuaderno de tapas rojas donde apuntaban y compartían sus andanzas una vez dejada la universidad. Clover, Addison, Jane y Mia fueron rellenando las hojas, pero una cosa es escribir y otra muy distinta es encontrarse hoy de nuevo cara a cara, cuando ya han pasado veinte años, y confrontar los sueños de entonces y las mentiras bien dichas con la realidad: eso se proponen las cuatro amigas a lo largo de un fin de semana intenso, doloroso a veces, y cargado de emociones. ¿Es posible que un par de días bien aprovechados cambien nuestro mundo y nos den una nueva versión de la vida? Pasen y lean: Ayer, hoy y siempre tiene la respuesta.

The Red Book
     Ayer, hoy y siempre es una novela muy completa y compleja. Deborah nos sorprende con una historia en la que cuatro mujeres que compartieron universidad se reencuentran pasados los años.

   La autora juega con distintas personalidades reflejadas en sus protagonistas. Cada una tiene su carácter definido, cada una tiene su historia, cada una tiene un mundo creado en torno a ellas, y sin embargo por muy distintas que puedan llegar a ser, tiene en común un pasado que, tras un repentino encuentro, tendrá repercusión sus presentes. Los personajes como Addison, Clover, Jane y Mia son uno de los grandes pilares de la novela, unos son tiernos, y otros atrevidos y arriesgados y a través de ellos refleja una gran crítica política, social y sobre todo generacional, de unas mujeres que comparten más de lo que ellas mismas pueden imaginar. Hay multitud de personajes secundarios que retratan diferentes aspectos, como la nostalgia al pasado, el interés, la familia, el amor, la amistad… todos ellos pertenecientes a las vidas y mundos de cada protagonista. Los secretos, el pasado, las emociones juegan un gran papel en este novela donde el tiempo parece no tener límites y donde todo cuenta.
The Red Book

     El tiempo es uno de los elementos que me ha sorprendido en la novela, cómo algo que pasó hace veinte años puede aflorar y repercutir en sus presentes. Al igual que la gran crítica que subyace, bajo una trama divertida y tan aparentemente normal como el recuentro de un grupo de compañeras, sobre política y sociedad, sobre una generación y todo reflejado en ese grupo de mujeres tan distintas pero tan semejantes.

   La historia está narrada en tercera persona, nos relata con precisión todos los sentimientos, los pensamientos, los sueños y miedos, las esperanzas de futuro, los giros cómicos, inesperados y divertidos de la novela. Nos describe, con una gran cantidad de información y en ocasiones con una narración más bien extensa, donde queda plasmada la gran capacidad de la autora y de su dominio del lenguaje, las divagaciones de las protagonistas, de una forma un tanto caótica y poco organizada, lo que a su vece utiliza para reflejar causticidad y mordacidad.
Una novela con una gran crítica política, social, generacional en la que descubrimos que el pasado tiene una gran repercusión en el presente, incluso por pequeño que pueda parece hasta el más ínfimo detalle, y donde se ensalza por encima de todo la amistad y el tiempo quedando plasmado en un título que le va como anillo al dedo.
La autora:

Deborah Copaken Kogan, nacida en los sesenta, es escritora y fotoperiodista. Ha publicado otras tres novelas: Between Here and April, Hell is Other Parents y Shutterbabe. Ayer hoy y siempre contiene referencias de escenarios y vivencias de la propia autora, que pertenece a la misma generación que retrata en sus protagonistas.

Gracias a Lumen por el ejemplar.

11 comentarios:

Ligeia. dijo...

A mi también me llegó por sorpresa pero no me llama en absoluto :(

Lo de la crítica social/política que comentas me llama la atención pero ñññññññé, que nada, que no me entra xDDD

Algún día, tal vez.

:****

BorjaCastropol EPDL dijo...

No conocía el libro, pero tiene buena pinta :)
¡Un abrazo!

Ginger dijo...

Lo había visto como novedad y me había llamado la atención.
Gracias por la reseña!
Un saludo!

Lesincele dijo...

La verdad es que no sabía ni de que trataba y oye pues no pinta mal.
Un beso!

Lydia f-sueños dijo...

No me llama mucho la atención..

Un besazo y gracias por la reseña!

Lorena dijo...

Me encantan las historias sobre mujeres. Lo apunto :D

alpispa dijo...

No lo conocía pero pinta muy bien, me pensaré si lo leo ^^
¡Un beso!

Tatty dijo...

A mí también me llegó por sorpresa y la tengo esperando en la estantería, es la segunda reseña que leo y creo que me gustará
besos

Vir dijo...

Ummm a mi no me llama mucho, la verdad. Pero bueno al menos has disfrutado de la lectura aunque no haya sido un libro grandioso :D

Un beso!

esa estrella... dijo...

No lo conocía, pero gracias por la reseña!!!

besitos<3

Alice dijo...

Hola guapi,

Lo primero, una reseña super completita.
Sobre el libro, que no conocía, la veradad es que no me llama mucho, mucho, lo vería como lectura de verano, que en ese momento se tiene más tiempo jaja

Un besazo